
Hace algún tiempo pensé, al leer ésta curiosa frase, que su significado era tan ambiguo como infinito. A veces creemos tántas cosas.. Las apariencias siempre nos clasifican dentro de un grupo moral meramente subjetivo, y quedamos a merced de tantas interpretaciones sociales cómo ojos nos perciban. Unos dirán que tienes pinta de interesante, otros que tienes pinta de macarra, y otros dirán que tienes pinta de macarra interesante, y todo queda ahí, así de facil.
¿Engañan las apariencias? yo, ya no sé que pensar. Supongo que a veces sí y a veces no.
Al igual que creemos conocernos, creemos conocer, y ni siquiera nos preguntamos hasta qué punto somos capaces de conocer, y cuánto queremos conocer.
A veces crees que lo que está dentro es lo que hay fuera, es cierto que tiene muchas formas de interpretarse, sí. Si esos dos prisioneros que representaban al hombre en la alegoría de la caverna de Platón, hubieran podido caminar hasta ese mundo de las Ideas, hasta la Naturaleza, creo que se habrían echado a correr despavoridos, incapaces de tachar su mundo de inverosímil, incapaces de cimentar tal descubrimiento, e incapaces de asentarse en él. La realidad está asediada por una búsqueda constante en torno a ella por parte de tóda una civilización inepta, insuficiente, y demasiado impaciente.
Las apariencias engañan hasta cierto punto, pero es imposible guiarse siempre con el corazón.
Necesitamos la superficialidad como el aire que respiramos, el problema es el respeto a lo que vemos en sus formas dispares, y lo preparados que estemos para incluirlo en nuestra realidad. Ante todo, paciencia.
feel

